La deuda de riesgo o venture debt se ha establecido como una alternativa eficaz para complementar rondas de inversión en empresas que cuentan con ingresos recurrentes y visibilidad sobre sus cobros.
El momento idóneo para recurrir al venture debt
Este tipo de financiación no sirve para rescatar empresas sin ventas, sino para ampliar la liquidez de compañías que acaban de cerrar una ronda de capital. Permite añadir entre seis y nueve meses de margen temporal para alcanzar los objetivos de negocio previos a una ronda posterior.
Estructura de costes y derechos de compra (warrants)
Los contratos de deuda suelen fijar un tipo de interés moderado, un periodo de carencia de amortización de principal y una comisión en derechos de compra de participaciones (warrants), que normalmente equivale a entre un 5% y un 10% del importe total prestado.
Compromisos financieros y restricciones operativas
Es indispensable revisar las cláusulas que exigen mantener saldos mínimos de tesorería o ratios concretos de ingresos para evitar que una caída temporal de ventas desencadene la amortización anticipada del crédito.