Un error en el pacto de socios inicial o una dilución excesiva en la primera ampliación de capital puede bloquear rondas institucionales posteriores. Mantener limpia la tabla de capitalización es una decisión de supervivencia.

Esquema de consolidación y permanencia (vesting)

Repartir el 50% de la compañía entre dos fundadores el primer día sin condiciones contractuales es una imprudencia frecuente. Establecer un periodo de consolidación de cuatro años con un año de carencia inicial (cliff) protege a la empresa si uno de los socios decide abandonar el proyecto durante los primeros meses.

Reserva para opciones sobre participaciones (ESOP)

Reservar entre un 10% y un 15% del capital para el plan de incentivos de empleados permite atraer profesionales con experiencia contrastada sin comprometer la caja en salarios fijos que la empresa aún no puede asumir.

Uso ordenado de notas convertibles

Los préstamos participativos convertibles y los acuerdos SAFE agilizan la entrada de fondos sin necesidad de acudir al notario en cada aportación menor. Sin embargo, fijar valoraciones máximas de conversión (valuation caps) demasiado bajas puede provocar una dilución acumulada imprevista al cerrar la siguiente ronda formal.